La oficina de diseño rusa "Hermes" ha presentado el nuevo dron interceptor de alta velocidad para destruir vehículos aéreos no tripulados (UAV) pesados tipo "Baba Yaga". El dron impacta al enemigo con un golpe cinético y cuesta 163.000 rublos, diez veces menos que el precio del dron al que persigue.
El nuevo interceptor se distingue por su alta velocidad, hasta 200 km/h, lo que es significativamente mejor que las características del "Baba Yaga", que normalmente no vuela más rápido de 30 km/h.
El principio de funcionamiento del aparato se basa en el impacto cinético: en lugar de una ojiva, los desarrolladores aplicaron una variante de impacto directo al dron a alta velocidad. Este enfoque permitió simplificar la producción y reducir drásticamente el costo. El aparato crea una "asimetría económica" muy ventajosa: la destrucción de un objetivo de ataque caro con un interceptor barato hace que el sistema sea masivo.
El experto Yuri Lyamin destacó que la renuncia a una ojiva compleja con explosivos permitió abaratar la construcción y simplificar la producción en serie.
La exclusión de una ojiva compleja y costosa con explosivos y detonador permite minimizar el costo del interceptor, haciendo que su producción sea masiva y, lo que es más importante, más barata.
Una característica importante del nuevo interceptor es la inteligencia artificial incorporada. Según los desarrolladores, la IA está en fase de finalización y será responsable del análisis de la situación, la toma de decisiones y la orientación autónoma hacia el objetivo. Esto permitirá que el aparato actúe de forma autónoma y responda más rápidamente a las amenazas.