En Rusia, los estafadores han comenzado a introducirse en los esquemas de fraude bajo la apariencia de aplicaciones de control parental. Así lo informa el Ministerio del Interior.
El esquema de fraude es el siguiente: la víctima recibe una llamada de una persona que se presenta como empleado del servicio de seguridad del banco. El estafador afirma que el teléfono del niño ha sido hackeado a través de un mensajero y ofrece descargar una "aplicación especial para la protección". Después de la instalación, la aplicación no protege el dispositivo, sino que, por el contrario, transfiere el control total del mismo a los delincuentes.
El software falso permite a los estafadores bloquear aplicaciones con una contraseña, realizar transmisiones remotas de audio y video desde el micrófono y las cámaras, leer mensajes de mensajería instantánea y SMS, así como rastrear la ubicación del dispositivo en tiempo real. El icono de la aplicación se oculta y es imposible eliminarla sin un código especial que solo tienen los delincuentes. En algunos casos, solo se puede recuperar el control del dispositivo en un centro de servicio.
Los expertos aconsejan no instalar aplicaciones a través de enlaces de llamadas y mensajes sospechosos, verificar las fuentes oficiales y utilizar solo software probado para controlar los dispositivos. La información y la precaución ayudan a proteger los datos personales y la seguridad financiera.