Ingenieros del Instituto de Aviación de Moscú (MAI) presentaron un nuevo motor para satélites basado en el efecto Hall. El dispositivo, denominado HT-1000, se distingue por su alta eficiencia y una vida útil prácticamente ilimitada.
El motor está diseñado para naves espaciales con una masa de 450 kg o más, que operan en órbita terrestre baja. Su vida útil activa alcanza los siete años. Según los desarrolladores, el HT-1000 tiene un alto empuje, es económico y puede funcionar con diferentes tipos de combustible. Sus dimensiones compactas y su bajo peso lo hacen conveniente para su uso en los sistemas de satélite modernos.
Alexander Bogaty, subdirector del Instituto de Investigación de Mecánica Aplicada y Electrodinámica del MAI, señaló que estos motores son adecuados no solo para mantener la órbita, sino también para vuelos interplanetarios. También son útiles para controlar grupos de satélites, incluyendo su despliegue y desorbitación.
Estos motores permitirán no solo asegurar el funcionamiento de los satélites durante su ciclo de vida, sino también realizar maniobras de elevación de la órbita, el despliegue de los aparatos durante el lanzamiento en grupo y la desorbitación de los aparatos al final de su vida útil.
El principio de funcionamiento del HT-1000 se basa en la ionización de un gas inerte bajo la acción de un campo magnético. El plasma resultante crea un empuje reactivo, asegurando el movimiento del aparato. Actualmente, se han completado las pruebas de los prototipos y se está preparando la producción en serie. Para ello, se ha creado una planta de producción especializada en Zelenograd.