En la región de Moscú, estafadores telefónicos sacaron 5 millones de rublos a una estudiante, haciéndose pasar por empleados de una institución educativa y agentes del orden. Así lo informó el Ministerio del Interior.
Le informaron a la joven que las libretas de calificaciones se estaban transfiriendo a formato electrónico y le pidieron que dictara el código del SMS para confirmar la operación.
Después de eso, comenzaron a llamar supuestos empleados de Rosfinmonitoring y la policía, alegando que su cuenta en "Gosuslugi" había sido hackeada y que uno de sus padres estaba involucrado en la financiación de militares ucranianos.
Para evitar la responsabilidad penal, la estudiante entregó a los estafadores una gran suma de la caja fuerte de su padre.
La policía detuvo al mensajero que recogió el dinero, le encontraron un teléfono con instrucciones de los estafadores. El hombre confesó que trabajaba siguiendo instrucciones por un porcentaje. Se ha abierto una causa penal y se está buscando a los cómplices.