El 16 de julio a las 17:45, hora de Moscú, los motores de la nave de carga "Progress MS-30" se encendieron para elevar la órbita de la Estación Espacial Internacional (EEI) en 1,93 km. Estas correcciones se realizan regularmente, y detrás de cada una hay un cálculo de ingeniería complejo y un trabajo preciso de los sistemas de propulsión.
Debido a la resistencia de la atmósfera superior extremadamente enrarecida de la Tierra, la estación disminuye gradualmente, en promedio de 100 a 200 metros por día. En períodos de mayor actividad solar, el frenado se intensifica, por lo que la EEI puede perder hasta varios kilómetros al mes. Sin la corrección de la órbita, la estación entraría en las capas densas de la atmósfera y se quemaría.
Además de compensar la disminución natural, las correcciones se realizan:
- Para garantizar un acoplamiento y despegue seguros de las naves espaciales.
- Debido a la necesidad de evitar la basura espacial (aunque tales maniobras se requieren con menos frecuencia).
El papel principal en la maniobra lo desempeñó la nave de carga "Progress MS-30", acoplada a la EEI. Sus motores se encienden en un momento calculado con precisión y crean un impulso de la fuerza y duración necesarias.
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