Científicos han creado una nueva clase de compuestos organometálicos. Estos pueden ser utilizados para el monitoreo continuo de la temperatura de seres vivos, según informó el servicio de prensa del Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Rusia. Los peces de acuario brindaron una ayuda significativa a los especialistas.
Un grupo internacional de científicos ha descubierto un nuevo camino para el desarrollo de termómetros biocompatibles y de alta sensibilidad. El método propuesto se basa en el uso de la química de coordinación de materiales bidimensionales luminiscentes. Los científicos creen que el desarrollo abre posibilidades para una amplia gama de aplicaciones en biomedicina.
Los investigadores desarrollaron estructuras metal-orgánicas bidimensionales innovadoras que cumplen con los criterios de biocompatibilidad y proporcionan una termometría luminiscente eficaz en el organismo. Como resultado, se crearon nanoláminas que pueden ser introducidas de forma segura en organismos vivos, manteniendo su funcionalidad durante un período prolongado.
Como sujetos de prueba se tomaron los populares peces de laboratorio Danio rerio. Durante el experimento, los científicos descubrieron que las nanoláminas luminiscentes cambian de color dependiendo de la temperatura corporal de los peces. Al mismo tiempo, el comportamiento de los peces en el grupo experimental no difirió del comportamiento de los peces en el grupo de control, y todos los peces sobrevivieron después del experimento.
El método de termometría luminiscente, que no daña a los animales y no requiere intervención quirúrgica, proporciona alta precisión y rapidez en las mediciones con un alto nivel de detalle. Esto abre perspectivas para el desarrollo de nuevos sensores de temperatura biocompatibles.
La parte principal de la investigación se llevó a cabo en la Universidad ITMO y el Centro Nacional de Investigación Médica V. A. Almazov en San Petersburgo, así como en la Universidad de Lorena en Francia y el Centro Científico Nacional de Biología Marina A. V. Zhirmunsky FEB RAS en Vladivostok.
Anteriormente, científicos de la Universidad Séchenov, junto con colegas de la Universidad Médica de Viena, desarrollaron una vacuna recombinante para el tratamiento de la alergia al pelo de gato.
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