En la Universidad Técnica Estatal de Novosibirsk (NSTU) han desarrollado una cesta protectora superligera para drones, que protegerá el aparato volador en caso de caída desde una altura de hasta 10 metros. El prototipo ya está listo y se está probando en el laboratorio científico juvenil de sistemas de aviación no tripulados. El costo de la red de protección no supera los 7 mil rublos.
La protección consiste en una esfera de tubos de carbono (fibra de carbono, un material muy ligero y resistente) y puentes de plástico impresos en una impresora 3D. Las dimensiones de la estructura son de aproximadamente 50 por 50 centímetros, lo que permite colocar en su interior un cuadricóptero de siete pulgadas. Toda la estructura pesa solo 200 gramos.
Según el jefe del laboratorio juvenil de sistemas de aviación no tripulados, Dmitry Sergeev, en el futuro se planea reemplazar los puentes de plástico con termoplásticos, lo que hará que la protección sea aún más confiable. La esfera será útil tanto para trabajar en interiores, donde el dron puede golpear paredes o techos, como en áreas abiertas, por ejemplo, para protegerse de golpes contra árboles.
El costo de un aparato volador con equipo puede alcanzar varios millones de rublos, por lo que la protección no será superflua. Al mismo tiempo, la red de protección en sí costará solo 7 mil rublos, una miseria en comparación con el precio del dron.
Una ventaja importante del desarrollo es que, después de la caída, el dron podrá despegar por sí solo, solo es necesario activar los motores. Las dimensiones y el peso de la estructura no impiden que el dron vuele normalmente, y sus dimensiones permiten que el aparato maniobre libremente.
El laboratorio científico juvenil de sistemas de aviación no tripulados trabaja en el marco del programa «Prioridad-2030». Los especialistas no solo se dedican a las estructuras de protección, sino también al desarrollo de nuevos tipos de sistemas no tripulados, motores eléctricos, módulos de comunicación, y también preparan operadores de control de drones.
Lea más materiales sobre el tema:
Físicos de Kazán desarrollaron un material magnético «gradiente»