En Rusia se ha desarrollado una nueva tecnología que reduce significativamente la carga de radiación en el paciente durante la tomografía computarizada (TC). La innovación, presentada por la empresa de IA Smart Engines, se basa en el uso de inteligencia artificial (IA) para controlar el proceso de escaneo.
La tecnología incluye una red neuronal que rastrea la calidad de las imágenes en tiempo real durante la toma. Tan pronto como se recopila la cantidad necesaria de datos para realizar un diagnóstico, la IA detiene la radiación, lo que permite reducir la dosis de radiación, pero sin disminuir la precisión del diagnóstico.
Tradicionalmente, la TC se realiza según un protocolo fijo, independientemente de las características individuales del paciente, lo que puede provocar una exposición excesiva a la radiación. Por ejemplo, para un procedimiento estándar de TC de pulmón se requieren alrededor de 10 000 radiografías. Mientras que la nueva tecnología utiliza datos incompletos para la reconstrucción de la imagen, y la IA los analiza en cada etapa, finalizando el procedimiento tan pronto como hay suficiente información para el diagnóstico.
El método se probó principalmente en el diagnóstico de neumonía, y los resultados mostraron que reduce la carga de radiación en un 15-25%, sin afectar la eficacia del diagnóstico. A diferencia de los protocolos estándar, la nueva metodología se adapta a las características de cada paciente, lo que permite no solo reducir la dosis de radiación, sino también minimizar la necesidad de repeticiones de escaneo, aumentando la seguridad del procedimiento.
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