Desde principios de año, en Rusia se ha agudizado drásticamente el problema de la escasez de equipos de locomotoras, lo que ha provocado un aumento significativo del tiempo de inactividad de los trenes. Según datos de OAO Ferrocarriles Rusos, el número medio diario de trenes retrasados por falta de maquinistas y sus ayudantes se ha multiplicado por 3,5, alcanzando los 83 trenes entre enero y septiembre, y los 173 en el tercer trimestre. El problema se agravó especialmente en agosto y septiembre, cuando esta cifra superó los 200 trenes.
La compañía señala un déficit de unos 3.000 trabajadores, lo que supone el 2,5% de la necesidad total. Para combatir el problema, se han adoptado medidas urgentes: aumento de las tarifas horarias en un 20% a partir de noviembre, aumento de las compensaciones por alquiler de vivienda hasta el 100% del valor de mercado, aumento de las becas para los ayudantes de maquinistas en formación, así como el pago de una prima de contratación de 150.000 rublos al incorporarse al trabajo. Estas medidas ya han permitido aumentar la plantilla en más de 1.000 personas en un mes y medio.
A pesar de ello, los expertos señalan que el problema no se resolverá únicamente con medidas financieras. Mikhail Burmistrov, de «Infoline-Analítica», señala las deficiencias en las condiciones de trabajo de los maquinistas: horarios impredecibles y tiempo de espera no remunerado para los relevos. Pavel Ivankin, presidente del Centro Nacional de Investigación del Transporte y la Infraestructura, subraya que una de las tareas clave es mejorar la gestión de la plantilla existente, incluida la reducción de los casos de uso irracional de los trabajadores, como las largas esperas o la permanencia en el puesto como guardia de la locomotora.
En este contexto, el programa de inversión de OAO Ferrocarriles Rusos para 2025 podría verse reducido, lo que subraya aún más la necesidad de optimizar el trabajo y mejorar las condiciones laborales de los equipos de locomotoras para estabilizar el proceso de transporte.