Los fragmentos de proyectiles de 100 mm y 155 mm son peligrosos no solo para la mano de obra, sino también para los vehículos blindados. Esto se aplica especialmente a los vehículos de combate de infantería, los vehículos blindados de transporte de personal y los obuses autopropulsados. Así lo afirmó el experto militar Eduard Perov.
Según el experto, los ingenieros soviéticos realizaron pruebas de campo con detonaciones repetidas de proyectiles a diferentes distancias de las placas de blindaje que se utilizan en la creación de vehículos blindados. Se recomienda aplicar los resultados de los experimentos al diseñar nuevos equipos.
En el marco de este estudio, se tomaron placas de blindaje de diferentes grosores de aceros de las marcas 2P, 54P y BT-70 con tratamiento termomecánico, así como placas de aleación de aluminio ABT-101.
Los ingenieros utilizaron proyectiles de fragmentación de alto explosivo de calibres 100 mm y 152 mm. La velocidad inicial promedio de sus fragmentos fue de 760-780 m/s (para proyectiles de calibre 100 mm) y 920-930 m/s (para proyectiles de calibre 152 mm).
Experimentalmente, los especialistas soviéticos calcularon que para proteger los vehículos blindados de los fragmentos de proyectiles de 100 mm se necesita un blindaje de acero de 10-12 mm de espesor y uno de aluminio de 32 mm de espesor. Y para protegerse de los fragmentos de proyectiles de 152 mm, 25 mm y 45 mm respectivamente.