Las autoridades de Turquía no podrán vender los sistemas de misiles antiaéreos (SAM) S-400 comprados a Rusia sin la aprobación de Moscú. Así lo declaró el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, al comentar la información sobre la posible reventa de los sistemas a terceros países.
En los contratos de venta de armas hay una cláusula sobre el certificado de usuario final.
Subrayó que para la reventa de los SAM es necesario el permiso del país que vendió este armamento.
Anteriormente, Forbes informó de que Turquía está considerando la opción de vender los S-400 a India o Pakistán. Los medios de comunicación turcos explicaron que Ankara, al deshacerse de los SAM rusos, espera volver al programa de suministro de cazas estadounidenses F-35.