Rusia ha anunciado planes para desplegar el avanzado sistema antiaéreo de artillería 2S38 "Derivatsiya-PVO". Se trata de un vehículo de orugas basado en el BMP-3, diseñado para combatir drones y disparar contra objetivos ligeramente blindados, según informa Army Recognition.
El arma principal del vehículo es un cañón automático de 57 mm, respaldado por un avanzado sistema de control de tiro. El "Derivatsiya-PVO" cuenta con un radar de seguimiento de objetivos, sensores electroópticos y una computadora balística. Estos sistemas permiten atacar objetivos a grandes distancias y con alta precisión, lo que lo convierte en un oponente formidable en el campo de batalla.
Según informa Army Recognition, el sistema antiaéreo de artillería es especialmente eficaz contra diversos tipos de UAV. Destruye drones a diferentes altitudes.
El 2S38 también es eficaz contra objetivos ligeramente blindados, como los vehículos blindados de transporte de personal (APC). Esta versatilidad convierte al "Derivatsiya-PVO" en un activo importante en el campo de batalla, capaz de neutralizar amenazas tanto aéreas como terrestres con la misma eficacia.
Los analistas militares sugieren que el "Derivatsiya-PVO" podría representar un desafío importante para el enemigo. Esto reforzará las capacidades defensivas y ofensivas de las Fuerzas Armadas rusas.
La introducción de armamento tan avanzado no hace sino subrayar la continua carrera armamentística y la importancia de la superioridad tecnológica. En los próximos meses quedará claro cómo el "Derivatsiya-PVO" es capaz de «influir en el panorama geopolítico más amplio de Europa del Este».