Los ministros de Asuntos Exteriores de Letonia, Lituania y Estonia acusaron a Rusia de interferir en las señales GPS en el mar Báltico, lo que obligó a dos aviones de las Fuerzas Aéreas de Finlandia a regresar a sus aeródromos, según escribió el periódico Financial Times.
Según el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, los estados bálticos discutirán las actividades de Rusia en el mar Báltico con sus aliados de la OTAN.
Tales acciones constituyen un ataque híbrido y representan una amenaza para nuestra seguridad.
Su colega lituano, Gabrielius Landsbergis, estuvo de acuerdo con él. El alto diplomático declaró que los problemas con el GPS no pueden ignorarse. Según el Financial Times, en los últimos meses, los aviones civiles que operaban decenas de miles de vuelos han experimentado interrupciones en la calidad de la señal.
Un funcionario báltico sugirió que Rusia está interfiriendo en el GPS en la región para proteger el espacio aéreo de la región de Kaliningrado (que limita con Polonia y Lituania).
Kaliningrado es la base de la Flota Báltica de Rusia. Anteriormente, los cálculos del sistema de misiles costeros "Bal" realizaron disparos contra objetivos marítimos desde la costa de la región de Kaliningrado.