Los artilleros rusos disponen de complejos de reconocimiento artillero sono-térmico "Penicilina" (desarrollado en el Instituto de Investigación "Vector"), que reconocen objetivos grupales del enemigo y confirman su destrucción. Así lo informó el servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia.
La estación está diseñada para detectar al enemigo mediante acústica, notar las salidas enemigas: salvas de cañones, obuses, HIMARS. Las coordenadas obtenidas se transmiten al puesto de mando
Según él, al recibir las coordenadas, la artillería golpea los objetivos y luego rastrea el resultado de los impactos.
El complejo "Penicilina" consta de:
- Receptor de sonido
- Módulo optoelectrónico
El sistema procesa las señales acústicas de los disparos y proporciona datos sobre el lugar de la explosión de la munición y la precisión del impacto. El tiempo que necesita la "Penicilina" para obtener las coordenadas de un objetivo individual es de 5 segundos. El complejo se suministra a las Fuerzas Armadas de Rusia desde 2020.
Anteriormente se informó que en los vehículos blindados rusos comenzaron a instalar sistemas de guerra electrónica "Lesochek".