Los tanquistas rusos ahora tienen un traje protector especial que puede protegerlos de fragmentos de proyectiles y fuego cuando un tanque es alcanzado en combate.
El traje especial resiste el impacto de fragmentos de hasta 2 gramos, balas de hasta 9 mm, y puede soportar un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con armas blancas del enemigo.
También protegerá al tanquista del fuego durante el tiempo necesario para abandonar el tanque en caso de ser alcanzado e incendiado. El traje especial es resistente al fuego y soporta temperaturas de hasta 1100 grados Celsius durante quince segundos.
Además, ahora se instala en el interior de los tanques rusos un revestimiento especial de tejido de aramida. Protege a las tripulaciones de los tanques y su munición del impacto de fragmentos y sus consecuencias.