El ingeniero de Saratov, Sergey Stepanov, propuso una inusual unidad de potencia para una plataforma autónoma de cuatro ruedas. Su particularidad es que las ruedas en sí no son motrices; el movimiento debe ser generado por el propio motor híbrido.

Dentro de la estructura operan dos mecanismos. El primero utiliza dos palancas con cargas en los extremos, que giran sincrónicamente en direcciones opuestas. El segundo es un motor eléctrico de alta velocidad con una hélice de aire de múltiples palas, un impulsor.
El principal problema de un inercioide ordinario, según el autor, es el retroceso. Al frenar las palancas, aparece un componente de empuje negativo, lo que puede hacer que la plataforma pierda parcialmente el movimiento adquirido.

Según los cálculos del autor, la parte inercioide debe realizar el trabajo principal, y el impulsor solo debe compensar el empuje negativo. El documento presenta una relación de potencia aproximada de 5:1 a favor del sistema inercioide.
De la redacción de «Pervyy tekhnicheskiy»: la idea del ingeniero choca con la ley básica de la física escolar: la ley de conservación del momento, según la cual es imposible mover un carro empujándolo desde adentro.

Ninguna rotación de cargas dentro de la máquina la hará avanzar sin apoyo en las ruedas o el asfalto.
Комментарии