El proyecto del avión de largo alcance chino CR929 se ha estancado debido al motor CJ-2000 no listo y las limitaciones del ala metálica tradicional. Pero la participación de Rusia en dos componentes puede darle una nueva vida, explicó el experto en aviación Oleg Panteleev.

Источник изображения: Marc Lacoste, Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0
Según él, la República Popular China ha apostado por sus propias capacidades intelectuales y la cooperación con socios fiables.
La República Popular China muestra un gran progreso en varios sistemas de alta tecnología, pero no les va muy bien con los motores. En cualquier caso, sus desarrollos no corresponden a sus ambiciones. Lo mismo ocurre con el ala. Resulta que, a día de hoy, el único país en el que la República Popular China puede confiar en este asunto es Rusia.
Cabe señalar que, entre los desarrollos rusos, el motor PD-35 y el ala compuesta "negra", que ya está siendo probada en el MC-21-310, teóricamente serían adecuados para el nuevo avión chino.
Anteriormente, el primer viceprimer ministro Denis Manturov confirmó el interés de Rusia en crear un avión de fuselaje ancho con China.
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