Los gerentes de ventas rusos están listos para entregar tareas rutinarias a la IA, pero no quieren que la tecnología se convierta en una herramienta de control. El 55% de los encuestados apoya su implementación siempre que se mantenga el salario, mientras que el 31% considera que las soluciones actuales aún son inmaduras: no ayudan, sino que solo quitan tiempo adicional, según un estudio de "Novofon".

La gente está dispuesta a compartir la rutina con la IA, pero no quiere convertir las ventas en un algoritmo

No todos los especialistas perciben la inteligencia artificial como un asistente. El 18% de los participantes en el estudio cree que trabajar con IA se convierte en una nueva obligación en sí misma.

Casi uno de cada cinco está seguro de que las ventas siguen siendo "un arte, no un algoritmo", por lo que las tecnologías no deberían participar activamente en este proceso.

Otro 16% no querría que los resultados de su trabajo fueran evaluados por sistemas automatizados.

La mayoría ve el futuro de la profesión con un asistente de IA

A pesar de la actitud cautelosa hacia la tecnología, la perspectiva general de los gerentes de ventas sobre el futuro sigue siendo positiva.

El 67% de los encuestados considera óptima la opción en la que los especialistas pueden dedicarse más a tareas interesantes, mientras que la inteligencia artificial se encarga de los procesos repetitivos.

Al mismo tiempo, la actitud hacia la IA no solo depende de las capacidades de la tecnología en sí, sino también de cómo se implementa en los procesos de trabajo.

Los empleados aceptan más fácilmente la automatización cuando ayuda a eliminar tareas rutinarias. Sin embargo, el uso de la IA como herramienta de control o evaluación del trabajo plantea más preguntas.

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