El espacio libre en los centros de datos rusos se está convirtiendo en un recurso escaso. En el segundo trimestre, un rack estándar de 5 kW en Moscow costaba en promedio 170.8 mil rublos, un 15.7% más caro que hace un año. En St. Petersburg, el precio se disparó un 31.3%, hasta los 138 mil rublos.

El problema no es solo la creciente demanda. Los nuevos centros de datos requieren inversiones costosas, y en Moscow se ha vuelto más difícil obtener un sitio y capacidad para conectarse a las redes eléctricas. Los objetos previamente acordados aún se terminarán, pero el mercado no podrá cerrar rápidamente el déficit con nuevos centros de datos.

Las redes neuronales y otros cálculos pesados crean una presión adicional. Un rack de servidor normal consume de 5 a 8 kW, mientras que el equipo GPU ya requiere de 15 a 20 kW. Después de la reequipación, una sala diseñada para 200 lugares estándar solo puede albergar de 50 a 70 racks potentes.

Al déficit se suman el aumento del precio de la electricidad, los nuevos requisitos de seguridad, los seguros y la entrega de equipos más complicada. Los centros de datos incluyen estos costos en las tarifas, los arrendatarios de servidores, en el costo de sus servicios, por lo que el aumento finalmente puede llegar a los clientes finales.

Los participantes del mercado creen que los precios seguirán subiendo al menos hasta 2027-2028. En este contexto, las empresas recurren cada vez más a la nube y alquilan servidores listos para usar para no pagar de más por su propio rack en un centro de datos abarrotado.

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