En el cosmódromo de Baikonur ha comenzado la siguiente etapa de preparación de la nave de carga "Progress MS-35" antes de su envío a la Estación Espacial Internacional (ISS). El aparato fue trasladado a una cámara de vacío, donde durante aproximadamente cinco días se someterá a una prueba de hermeticidad en condiciones lo más cercanas posible al espacio exterior. Así lo informó RKK "Energia".

Las pruebas se realizan utilizando una instalación de vacío equipada con bombas turbomoleculares y criogénicas.

Las primeras crean un vacío profundo mediante la rotación a alta velocidad de las palas, que transmiten impulso a las moléculas de gas, mientras que las segundas eliminan los gases residuales, depositándolos en superficies enfriadas a -196 grados Celsius. Este complejo permite reducir la presión en la cámara a un nivel inferior a 10⁻⁶ mm Hg.

Para controlar la hermeticidad de los compartimentos y las tuberías de la nave, los especialistas utilizan una mezcla de helio y aire, que ayuda a detectar incluso pequeñas fugas antes de enviar el aparato a órbita.

Esta verificación es una etapa obligatoria en la preparación de cualquier nave para el vuelo. La más mínima falta de hermeticidad en el vacío puede crear problemas, ya que el aire comenzará a escapar de los compartimentos, y corregir esto en órbita es mucho más difícil que en la Tierra. Por lo tanto, los especialistas se esfuerzan por detectar todas las fugas de antemano en Baikonur, simulando condiciones lo más parecidas posible al espacio.

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