Los fabricantes de aviones rusos han superado al resto del mundo en competencias en la creación del avión MC-21 completamente con componentes nacionales. Ningún otro país puede presumir de ello, afirmó el piloto de pruebas de PAO "Yakovlev", Oleg Mutovin.
Recordó que incluso el análogo chino del MC-21 — el Comac C919 — vuela con motores franco-estadounidenses, aviónica estadounidense y radares estadounidenses.
Lo que hace al MC-21-310 notable es que todo el país lo ensambla. Salió parcialmente con elementos extranjeros porque era más fácil comprar lo ya hecho, certificado y colocarlo todo. Ahora estamos sustituyendo todas las importaciones.
Mutovin también explicó cómo se realizan las pruebas de la máquina. Primero, hay una etapa de modelado matemático, que ayuda a comprender cómo se comportará el avión en diferentes condiciones.
Nosotros, ya un poco preparados teóricamente, armándonos de valor, nos metemos en alguna nube donde hay fuerte formación de hielo, acumulamos una capa de hielo en el avión y vemos cómo cambian sus características.
Cabe señalar que la cuestión se volvió especialmente aguda durante el trabajo en el MC-21, donde las empresas rusas tuvieron que reemplazar una serie de componentes extranjeros, desde la aviónica hasta los materiales compuestos y los sistemas de control.
Anteriormente, el jefe de Rostec, Sergey Chemezov, anunció que la producción en serie del MC-21-310 comenzará en 2027.