El índice de actividad solar ha alcanzado el valor cero, por primera vez desde abril de 2024. Así lo informó el Laboratorio de Astronomía Solar del Instituto de Investigaciones Espaciales de la Academia de Ciencias de Rusia.
El contraste con el inicio del año es sorprendente: en enero y febrero, el Sol batió dos récords de este siglo: por la potencia de la tormenta de radiación y por el número de fuertes erupciones en una zona activa.
La estrella, que quemó tanta energía en cuestión de semanas, parece completamente "agotada". En el IKI RAN reconocen que por ahora no se ven recursos que permitan revertir la tendencia descendente. Los científicos describen lo que está sucediendo como el inicio de una depresión de actividad muy larga.
Sin embargo, se considera poco probable el cese total de la actividad en la etapa actual del ciclo solar. La caída puede prolongarse, pero seguirá siendo temporal: el ciclo continúa y, tarde o temprano, el Sol recuperará su fuerza.