La corporación estatal Rostec ha aprobado una nueva estrategia de desarrollo hasta 2036. El documento, que el director ejecutivo de la corporación, Oleg Yevtushenko, calificó de "evolucionario-revolucionario", sentará las bases para una profunda transformación de los procesos de negocio y la estructura del mayor holding industrial de Rusia. Así lo escribe RBC.
La nueva estrategia será la tercera en la historia de Rostec después de los programas de 2011 y 2015. Está diseñada para una perspectiva a largo plazo y tiene en cuenta los desafíos modernos. Según el escenario base, los ingresos de la corporación deberían alcanzar los 6 billones de rublos para 2030 y superar los 7 billones para 2036. Al mismo tiempo, la rentabilidad del beneficio neto aumentará del 2-3% actual al 5,6% en 2030 y al 7,9% en 2036.
Una de las áreas clave será la diversificación: Rostec planea alcanzar la paridad entre la producción militar y civil. Actualmente, la proporción de productos civiles es de alrededor del 31%, mientras que en 2022 alcanzó el 47%. Para 2036, la corporación espera que al menos la mitad de los ingresos provengan del sector civil. Entre las áreas prioritarias se encuentran la construcción de aviones, la fabricación de instrumentos médicos, la construcción de máquinas herramienta, la radioelectrónica, la ingeniería de energía y la robótica.
Yevtushenko subrayó que el sector de la defensa en las condiciones de la Operación Militar Especial no trabaja por el beneficio, sino para cumplir las tareas clave del Estado. La rentabilidad aquí sigue siendo baja, alrededor del 2-3%. Sin embargo, la estrategia prevé el desarrollo del potencial de exportación de armas y el mantenimiento del segundo lugar de Rusia en el mercado mundial.
Se hace especial hincapié en las inversiones en investigación y desarrollo: se planea destinar al menos el 5% de los ingresos anuales a I+D. También se espera un aumento de la inversión privada, con una media del 12% anual. Según el jefe de la corporación, Sergei Chemezov, la estrategia se centra en el desarrollo científico y tecnológico y en la preservación del capital humano, lo que debería reforzar la posición de Rusia en la carrera industrial mundial.