El diputado Serguéi Mirónov instó al gobierno de Rusia a aumentar significativamente el gasto en la construcción de aviones en el proyecto de presupuesto para 2026. Señaló que el problema de la sustitución de importaciones debe resolverse lo antes posible.
El parlamentario recordó que antes de 2030 se darán de baja casi 340 aviones civiles. Esto representa un tercio de la actual flota aérea rusa, que ya se ha reducido significativamente en los años anteriores.
La certificación del MS-21 está prevista solo para finales de 2026, y las entregas del Tu-214 prometen comenzar en 2027. Es obvio que el próximo año es crucial para el éxito de la sustitución de importaciones en la industria aeronáutica.
En el actual proyecto de presupuesto federal para 2026, el gasto en el programa estatal de desarrollo de la industria aeronáutica ascenderá a 116,6 mil millones de rublos. Esto es casi la mitad de lo asignado en el año en curso, declaró Mirónov.
De estos fondos, solo 34,7 mil millones son asignados por el presupuesto federal, 8 mil millones menos que este año. El resto de la financiación se espera de fuentes extrapresupuestarias. ¿Vale la pena confiar en ellas? ¿Y vale la pena reducir el gasto presupuestario en un período clave para la industria? La respuesta es obvia.
Recordemos que en verano los planes eran ambiciosos: Rostec prometió construir alrededor de 500 aviones. Pero según la última declaración del jefe del Ministerio de Industria y Comercio, Antón Alijánov, ahora se corregirán.