El mayor fabricante de maquinaria agrícola de Rusia, la fábrica de Rostov "Rostselmash", está al borde de la detención. En un contexto de acumulación de enormes reservas de productos terminados y una fuerte caída de la demanda, la empresa podría suspender sus operaciones a partir de julio de este año.
La detención de la actividad productiva se menciona, en particular, en un llamamiento al jefe de gobierno, Mijaíl Mishustin, por parte de la vicepresidenta de la cámara baja del parlamento, Victoria Abramchenko, quien instó al gabinete a tomar medidas urgentes de apoyo para salvar la empresa estratégica. Sin embargo, se desconoce si una decisión política ayudará en esta situación.
En los almacenes de "Rostselmash" se han acumulado casi tres mil unidades de maquinaria: unos 700 tractores y 2,2 mil cosechadoras, que no han encontrado compradores.
A pesar de la reducción del plan de producción para 2024, 3 mil cosechadoras y 1 mil tractores, las ventas se mantienen en un nivel extremadamente bajo.
Como resultado, la dirección de la empresa se ve obligada a tomar medidas extremas: a partir de junio, los empleados se van de vacaciones pagadas, y en caso de un mayor deterioro de la situación, es posible una parada completa de la producción con el pago de dos tercios del salario.