Roscosmos ha anunciado un proyecto para modernizar el sistema GLONASS. Para 2030, se planea poner en órbita terrestre 240 nuevos satélites, lo que mejorará radicalmente el funcionamiento del sistema de navegación ruso.
La característica clave de la nueva agrupación es su operación en órbitas bajas (800 km). Los satélites GLONASS existentes se encuentran actualmente a una altitud de unos 19.000 km. La órbita baja de los nuevos satélites permitirá garantizar una cobertura del cien por cien incluso en las condiciones más difíciles: en junglas urbanas y zonas de difícil acceso.
Los dos primeros aparatos de demostración del nuevo complejo de órbita baja se enviarán al espacio ya en 2030, según informó el jefe del departamento de complejos espaciales automáticos de Roscosmos, Iván Revnivyj, en el Foro Internacional de Navegación de Moscú.
El consorcio científico y de producción moscovita BARL ya ha completado el diseño y las pruebas exitosas de un modelo dinámico de la nueva nave espacial. El despliegue del segmento de órbita baja de GLONASS está diseñado para mejorar significativamente la calidad y la disponibilidad de los servicios de navegación.
Principales ventajas del nuevo sistema:
- aumento de la precisión del posicionamiento
- aumento de la potencia de la señal en la superficie de la Tierra
- mejora de la resistencia a las interferencias
- garantía de una disponibilidad del 100% de la señal en cualquier condición
La modernización de GLONASS será un paso importante en el desarrollo de la infraestructura de navegación rusa, proporcionando a los usuarios un posicionamiento más fiable y preciso en cualquier condición.
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