Científicos de la Universidad Politécnica de Tomsk (TPU), junto con colegas de Bielorrusia y Kazajistán, llegaron a la conclusión de que, gracias al recubrimiento de cromo, el combustible nuclear se vuelve más resistente a los accidentes. Los especialistas aplicaron una fina capa de cromo a la aleación de circonio, que se utiliza para las vainas de las barras de combustible (elementos combustibles) en las centrales nucleares. Experimentalmente, los científicos descubrieron que este recubrimiento protege contra la radiación en un 15-20% y ralentiza la acumulación de hidrógeno en 1,8 veces, lo que hace que el combustible sea más seguro.
El combustible nuclear tolerante es un nuevo tipo de combustible para las centrales nucleares que minimiza el riesgo de accidentes. El desarrollo hará frente al problema de la pérdida de refrigeración en el reactor, evitará una reacción peligrosa entre el circonio y el vapor (lo que podría provocar una explosión).
Con la ayuda de la tecnología de pulverización magnetrón, los científicos cubrieron una aleación de circonio con una capa de cromo de 6-10 micrómetros de espesor. El recubrimiento de cromo resistió un rango de temperaturas desde 360 grados (temperatura de funcionamiento de los elementos combustibles) hasta 900 grados (situación de emergencia).
Los resultados son impresionantes: el cromado protege el material, reduciendo la probabilidad de reacciones explosivas. El hidrógeno, que puede acumularse y causar problemas, permanece en el límite del cromo y el circonio, y en la varilla se vuelve casi dos veces menor. El profesor asociado de la TPU, Viktor Kudiyarov, añadió que estos elementos combustibles pueden convertirse en la base para el desarrollo de combustible nuclear de nueva generación. Las centrales nucleares serán más seguras.
Materiales sobre el tema:
«El combustible del futuro» está casi listo: Rosatom ha comenzado a completar las pruebas