El número de tarjeta, tanto de crédito como de débito, no es información confidencial. Conociéndolo solamente, los delincuentes no podrán acceder a sus fondos. Sin embargo, los expertos aconsejan proteger también este número.
La lista de operaciones que se pueden realizar con el número de tarjeta es bastante limitada. Por ejemplo, conociéndolo, solo se puede transferir dinero al propietario, pero no se puede retirar fondos ni pagar compras con la tarjeta.
Pero los estafadores pueden utilizar esta información para sus estafas. Por ejemplo, para obtener información adicional sobre la tarjeta durante una conversación telefónica. O para informar sobre la recepción de fondos en la tarjeta, que supuestamente fueron acreditados por error, aunque en realidad no se recibió nada.
Por lo tanto, aunque las transferencias por número de tarjeta son seguras en sí mismas, es mejor no revelarlo a personas poco conocidas y, sobre todo, no publicarlo en un lugar público (por ejemplo, publicar una foto de la tarjeta en Internet).
Anteriormente, a los rusos se les mencionaron las estafas más comunes en 2025. El top 3: obtener fraudulentamente datos para robar una cuenta en "Gosuslugi", "jefe falso" o comunicación en mensajería instantánea en nombre de un gerente, así como "llamadas de departamentos". Sin embargo, existe el riesgo de que los estafadores comiencen a utilizar activamente las tecnologías de inteligencia artificial para sus propios fines. Las redes neuronales hacen que las falsificaciones sean cada vez más creíbles.
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