El mayor banco de Italia, Intesa Sanpaolo, ha anunciado la introducción de restricciones a los pagos en euros procedentes de bancos rusos, con la excepción de su propia filial, el banco "Intesa".
A partir del 15 de enero de 2025, se modificarán las condiciones de servicio de la cuenta corresponsal de la filial rusa, lo que afectará a la posibilidad de realizar pagos comerciales en euros para las empresas rusas que trabajen con contrapartes fuera de Italia. Los pagos se limitarán únicamente a las transacciones que se produzcan dentro del propio banco o entre sus filiales y bancos en territorio italiano.
Se supone que esta medida es una reacción a la presión del Banco Central Europeo (BCE), que exige a las entidades financieras de la zona euro que cumplan estrictamente las sanciones, y también teniendo en cuenta los riesgos reputacionales y las consecuencias de las sanciones para las empresas que trabajan con Rusia. En particular, los exportadores, importadores y otras empresas rusas que utilizaban "Intesa" para realizar pagos en euros con contrapartes fuera de Italia pueden enfrentarse a dificultades, especialmente los representantes de las pequeñas y medianas empresas.
La decisión también se explica por la creciente presión sobre los bancos que permanecen en el mercado ruso, incluso por parte de Estados Unidos, que advierte de los riesgos para las entidades financieras que siguen haciendo negocios con Rusia.
Leer materiales sobre el tema:
El banco de Hong Kong HSBC dejó de procesar pagos desde Rusia y Bielorrusia