Científicos de la Universidad Federal de Kazán (UFK) encontraron una forma de medir la temperatura sin contacto, desarrollando materiales especiales para la termometría luminiscente. Estos pueden ser útiles en la vida cotidiana, en la producción e incluso en reactores químicos.
Según Valeri Shtyrlín, director del laboratorio científico, la base de este descubrimiento fueron los complejos estables de iterbio con compuestos aromáticos. Utilizando pares de metales de tierras raras, los científicos crearon compuestos que no solo son estables, sino que también poseen propiedades únicas: su color cambia en función de la temperatura. Este descubrimiento se convirtió en la base para la creación de un nuevo tipo de termómetro.
Seis nuevos compuestos, basados en metales de tierras raras, tienen una característica especial: al cambiar la temperatura, cambia el espectro de su emisión, lo que permite medir la temperatura con precisión. Las investigaciones se realizaron en conjunto con la Universidad Estatal de Tiumén y la Universidad de Giessen en Alemania, donde los científicos estudiaron las propiedades ópticas de estos materiales.
Los científicos también descubrieron que los nuevos materiales tienen una alta estabilidad térmica, lo que los hace más confiables en comparación con los termómetros tradicionales. Pueden funcionar en un rango de temperaturas de -10°C a +65°C y conservar sus propiedades incluso a temperaturas de hasta +400°C.
En el futuro, los investigadores planean realizar pruebas adicionales para verificar cómo funcionarán los nuevos materiales en diversas condiciones. Los resultados de su trabajo ya han sido publicados en una revista científica internacional.