Los cruceros de batalla lineales rusos del proyecto 1144 «Orlán» (el buque insignia «Kírov»), que alguna vez fueron símbolos del poderío naval soviético, están irremediablemente obsoletos. Los reactores nucleares y otros equipos del último buque de este proyecto, «Pedro el Grande», necesitan modernización, escribe The National Interest.
Los cruceros de batalla lineales, desarrollados en condiciones de amenazas de la Guerra Fría, son vulnerables a los modernos misiles antibuque y carecen de automatización. Debido a los sistemas obsoletos y los altos costos operativos, los cruceros del proyecto 1144 «Orlán» ya no satisfacen las necesidades estratégicas de Rusia. La baja del servicio de «Pedro el Grande» permitirá al país redirigir recursos a la creación de buques más eficientes. Por lo tanto, es hora de que Moscú envíe a estos antiguos monstruos a la jubilación.
Características de los cruceros de batalla lineales del proyecto 1144 «Orlán»:
- Desplazamiento: 24,3 t
- Longitud: 252 m
- Ancho: 28,5 m
- Calado: 9,1 m
- La planta de energía consta de: 2 reactores nucleares, 2 turbinas de vapor, 4 centrales eléctricas, 4 turbogeneradores de gas
- Velocidad máxima: 32 nudos
- Tripulación: más de 700 personas
- Armamento: misiles antibuque P-700 del complejo «Granit», misiles SAM de base naval «Kinjal», SAM S-300F