En Rusia se ha desarrollado un cañón autopropulsado robotizado de 122 mm MTC-15 "Kléver" sobre chasis de orugas. El obús se presentó al público en general en el foro "Ejército-2024". En un futuro próximo se enviará a pruebas en las tropas. La publicación Bulgarian Military enumeró a los competidores del cañón autopropulsado ruso.
El MTC-15 "Kléver" es un chasis de orugas robotizado. En él se instala un cañón de artillería soviético D-30 de calibre 122 mm. Las tareas de esta máquina de combate no tripulada serán la destrucción de la mano de obra y los medios de fuego del enemigo.
En EE. UU., los militares están estudiando el potencial de los sistemas de artillería no tripulados. Uno de los proyectos notables es el sistema de misiles no tripulado Autonomous Multi-domain Launcher (AML). Corea del Sur es otro país que invierte en tecnologías de artillería no tripulada. La empresa Hanwha Defense está desarrollando el obús autopropulsado K9 Thunder.
En Europa, los ingenieros alemanes están considerando la posibilidad de integrar tecnologías autónomas en el obús autopropulsado (SPH) PzH 2000, que se considera uno de los obuses más avanzados del mundo.