Rusia ha aumentado la producción de drones en los últimos dos años. Las sanciones occidentales no solo no han detenido la producción de drones ni la implementación de innovaciones, sino que también han liberado a Rusia de los problemas relacionados con la propiedad intelectual, escribe Bulgarian Military.
Según los medios de comunicación, en las grandes ciudades de Rusia han aparecido centros especializados centrados en el desarrollo y la producción de drones FPV. Las empresas que antes no producían drones han logrado cambiar rápidamente su perfil. Un ejemplo de ello es Zala Aero (que forma parte del consorcio «Калашников»), que produce los drones de ataque «Ланцет».
Utilizando estas capacidades ya existentes, Rusia puede acelerar significativamente la producción sin enfrentarse a graves limitaciones. Este enfoque también proporciona flexibilidad para el desarrollo de proyectos innovadores.
Como escribe Bulgarian Military, citando a expertos, Rusia puede producir hasta 300.000 drones de varios tipos al mes. Otros analistas creen que en 2024 las empresas rusas producirán alrededor de 1,25 millones de drones FPV.
Los drones FPV de bajo coste se han convertido en una herramienta táctica y de reconocimiento eficaz para los militares.
Permiten explorar las posiciones del enemigo, rastrear los movimientos de las tropas y evaluar las condiciones en el campo de batalla. Esta información, obtenida en tiempo real, es crucial para la toma de decisiones estratégicas fundamentadas.
Además, los drones FPV pueden entregar explosivos al objetivo o ser un medio de guerra electrónica.