Bulat Jalitov, estudiante de la Universidad de Samara que lleva el nombre del académico Korolev, ha desarrollado una innovadora película delgada de calentamiento para proteger los dispositivos y las baterías de los vehículos eléctricos de las bajas temperaturas.
Según Jalitov, las baterías son sensibles al frío y pierden carga mucho más rápido, por lo que se creó una película calefactora plana ultrafina capaz de mantener una temperatura óptima con un consumo mínimo de energía. La película funcionará con la electricidad de la propia batería que calienta, lo que la hace especialmente eficaz.
El desarrollo tiene varias ventajas clave. El grosor de la película es de sólo 0,2 milímetros, es flexible y tiene un bajo consumo de energía gracias a su alta resistividad eléctrica. La temperatura máxima de calentamiento alcanza los 150ºC y la vida útil de la película es de unas 50 mil horas.
Jalitov considera que el principal mercado para la película calefactora es el mercado de los vehículos eléctricos. La película puede instalarse en las baterías de los coches eléctricos, lo que permitirá ampliar su uso en invierno y en las regiones del norte de Rusia.
Actualmente, se ha creado un prototipo y se han realizado las primeras pruebas. Los planes inmediatos incluyen la patente del desarrollo y la puesta en marcha de una pequeña empresa para su producción en masa.