El tanque T-90M "Proryv" alcanza hasta 60 km/h hacia adelante, pero al moverse hacia atrás está limitado a una velocidad de aproximadamente 4-5 km/h. Esto no es una característica de uso, sino una consecuencia directa del diseño heredado de máquinas anteriores.
Esto no es una "característica", sino una consecuencia directa del diseño que tiene sus raíces en las máquinas soviéticas. "Pervyy Tekhnicheskiy" explica la razón del callejón sin salida técnico en la modernización de la antigua plataforma.
La transmisión: el principal limitador
La base del T-90M "Proryv" es un esquema con cajas de cambios laterales (BKP), heredado de la familia T-72. Físicamente no está diseñado para una marcha atrás rápida: solo tiene una marcha atrás y es "corta".
Para obtener una alta velocidad de marcha atrás, se necesita una arquitectura fundamentalmente diferente: un bloque de transmisión unificado con una marcha atrás completa. Esto ya no es una modernización, sino de hecho un tanque nuevo.
Limitaciones del casco y la disposición
El problema no es solo la caja de cambios, sino también las dimensiones. El espacio detrás del blindaje en la plataforma T-72/T-90 es extremadamente denso: el motor, la transmisión y los agregados están empaquetados de la manera más compacta posible.
Instalar una caja de cambios hidromecánica moderna, como en el M1A2 Abrams o el Leopard 2, es imposible sin una seria modificación del casco. Y esto ya es otro proyecto y otro dinero.
Compromiso forzado
La explicación popular sobre la "apuesta por la ofensiva" es solo una parte de la verdad. En el combate moderno, el tanque trabaja activamente "desde la cobertura": sale, dispara, retrocede.
La marcha atrás lenta aquí es una desventaja, no un concepto. Se mantiene no porque sea mejor, sino porque la plataforma no permite corregirlo rápidamente sin una revisión completa.
Por qué los tanques nuevos son diferentes
Las máquinas modernas, como el M1A2 Abrams y el Leopard 2, utilizan transmisiones hidromecánicas. Permiten ir hacia atrás a una velocidad de hasta 25-30 km/h, lo que da una ventaja en el combate de maniobra.
En el nuevo T-14 "Armata" también se resolvió este problema: tiene una transmisión nueva desde el principio y una alta velocidad de marcha atrás. Esto significa que los ingenieros entienden la tarea, pero el T-90M es, después de todo, una modernización de una plataforma antigua.
El precio de la compacidad
El T-90M "Proryv" sigue siendo más compacto y ligero que los tanques occidentales. Las dimensiones más pequeñas simplifican el camuflaje, el transporte y reducen la masa.
Pero hay que pagar por ello. En un volumen limitado no se puede "encajar" una transmisión más compleja sin aumentar el tamaño y el peso.
La marcha atrás lenta del T-90M no es un error de ingeniería, sino un "trauma de nacimiento" de la plataforma T-72. Solo se puede corregir radicalmente, a través de una nueva disposición, como se hizo en el "Armata".