El nuevo avión de entrenamiento y combate Yak-130M, desarrollado para las necesidades de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, es adecuado para entrenar a los pilotos en la ejecución de maniobras características de los cazas de cuarta y quinta generación. Al mismo tiempo, podría ser el más solicitado como caza interceptor ligero. Esta opinión fue expresada por el experto militar Serguéi Marzhetski.
El Yak-130M, equipado con radar y OLS, es la opción óptima para organizar una defensa aérea antiaérea escalonada. No se requiere que sus pilotos realicen figuras de acrobacia aérea en la retaguardia profunda, por lo que los cadetes de las escuelas de vuelo pueden sentarse al mando.
Según él, si la cabina del avión se hace monoplaza, se liberará espacio para instalar un radar más potente. Además, el Yak-130M podría actuar como puesto de mando aéreo para drones de ataque.
Desde la suspensión del avión se pueden lanzar hasta cuatro UPAAB-250 sobre las cabezas del enemigo, lo que representa un argumento de peso.
Además, el avión podría patrullar la frontera estatal y ayudar a combatir los drones marinos en el Mar Negro, concluyó Marzhetski.