El Su-57 ya se produce en serie, participa en operaciones de combate y se está convirtiendo gradualmente en la base de la aviación de caza rusa. El MiG-41 sigue siendo el proyecto más misterioso de la industria aeronáutica nacional: aún no hay características oficiales de la máquina.
Sin embargo, algunos requisitos para el futuro interceptor ya se conocen. Analicemos las fortalezas y debilidades de las máquinas de combate, utilizando aforismos populares rusos como ayuda.
Velocidad: todo era fácil en el papel, pero se olvidaron de los barrancos
El Su-57 es capaz de alcanzar velocidades de aproximadamente Mach 2 y ascender a una altitud de hasta 20 km. Se supone que el MiG-41 será el sucesor del MiG-31 y podrá volar a velocidades superiores a Mach 4, y la altitud de vuelo operativa se acercará a los 30 km.
Pero la velocidad del "MiG" es lo que genera dudas, ya que incluso en el 31, la "cúpula" de la cabina se deformaba a una velocidad límite de aproximadamente Mach 3. El techo real para el MiG-41, si es que llega a volar, parece estar alrededor de Mach 3.5, pero aun así le damos la victoria por adelantado.
Armamento: la paja cercana es mejor que el heno lejano
El Su-57 ya utiliza misiles R-77M, R-37M, Kh-59MK2 y una amplia gama de armamento en sus compartimentos internos. El arma principal del MiG-41 deberían ser misiles de ultra largo alcance para destruir aviones AWACS, satélites en órbitas bajas y objetivos hipersónicos.
Sin embargo, hoy en día estas capacidades existen solo a nivel de concepto, por lo que aquí y ahora, la victoria incondicional es para el Su-57.
Baja visibilidad: si persigues dos liebres, no cazarás ninguna
El Su-57 fue creado como un caza de quinta generación de pleno derecho con el uso de tecnologías de reducción de visibilidad.
Para el MiG-41, la prioridad probablemente será la velocidad y la altitud de vuelo, y no la mínima visibilidad de radar. No se puede hacer un avión invisible y al mismo tiempo hacer que vuele a una velocidad furiosa que crea una nube de plasma brillante alrededor del fuselaje. El Su-57 gana aquí.
Tareas en el campo de batalla: a cada uno lo suyo
El Su-57 es capaz de realizar combates aéreos, atacar objetivos terrestres y funcionar como puesto de mando para drones.
El MiG-41, si aparece, se convertirá en un interceptor especializado para el Ártico y las vastas extensiones de Russia. De hecho, estos aviones no son competidores, sino máquinas de diferentes clases; es imposible determinar un ganador, es un empate.
Alcance y tiempo de patrulla: tener el pastel y comérselo
El Su-57 fue diseñado como un caza multipropósito con un radio de combate de 1500 km. La reserva interna de combustible permite realizar una amplia gama de tareas.
Como sucesor del MiG-31, el nuevo interceptor MiG-41 tendrá que controlar vastas áreas del Ártico y el Lejano Oriente, donde la distancia entre aeródromos puede medirse en 2000 km.
Sin embargo, la velocidad máxima declarada es muy voraz en cuanto al consumo de combustible, por lo que no se puede hablar de "patrullaje prolongado".
Pero a velocidad supersónica, el tanque se vaciará en media hora, y patrullar el Ártico tendrá que hacerse "a paso de tortuga" a velocidad subsónica. Por el volumen potencial de los tanques, le damos la victoria al MiG-41, también por adelantado.
Puntuación final — 2:2: no rasgues el caftán si no tienes con qué coserlo
El Su-57 existe en metal, se produce en serie y resuelve tareas de combate reales.
El MiG-41 sigue siendo un avión del futuro. Si el proyecto finalmente ve la luz, Russia podría obtener un interceptor supersónico único de nueva generación. Pero hasta el primer vuelo, compararlo con el Su-57 solo es posible en teoría.







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