Los ingenieros del MIFI Konstantín Katin y Aleksandr Yákovlev propusieron utilizar láminas ligeras de litio Li₃C para almacenar combustible en los aviones de hidrógeno nacionales del futuro. Los científicos descubrieron que las moléculas de hidrógeno se retienen firmemente en el carburo de litio, pero al mismo tiempo se liberan fácilmente a temperatura ambiente.
El material es estable a presiones de 10–20 atmósferas, es seguro y adecuado para la aviación, donde cada kilogramo cuenta.
Los científicos creen que Li₃C permitirá crear tanques de combustible para aviones de pasajeros del futuro sin voluminosos cilindros ni refrigeración, y la tecnología podría implementarse en 10–20 años.
Además, Li₃C es fácil de escalar, las láminas se pueden conectar en módulos de cualquier tamaño y la superficie se puede activar para una carga acelerada de hidrógeno. Esto abre el camino a repostajes rápidos, tanques compactos y una integración eficaz con motores híbridos, añadieron en MIFI.
El jefe de tecnologías de plasma del Complejo Kurchátov, Serguéi Koróbtsev, explicó recientemente que los ingenieros están desarrollando tecnologías para la implementación de motores de hidrógeno en aviones. Este tipo de combustible tiene una ventaja sobre el queroseno de aviación, pero hay problemas con el almacenamiento. La idea de Katin y Yákovlev resuelve completamente este problema.