Científicos rusos desarrollaron una nueva cerámica resistente al calor para motores de aviación de próxima generación. El material soporta el calentamiento hasta 2000 °C y es adecuado para recubrimientos de protección térmica de turbinas de gas, según anunciaron en Skoltech.
La cerámica se creó a base de perovskita doble Ba₂YNbO₆. La solución resuelve un problema clave de la industria: los recubrimientos existentes de dióxido de circonio pierden sus propiedades al sobrecalentarse por encima de 1200 °C, lo que limita la vida útil y la eficiencia de los motores, señalaron en Skoltech.
La conductividad térmica a 1000 °C fue de aproximadamente 1,9 W/(m•K), inferior a los estándares actuales. El coeficiente de expansión térmica es cercano a los indicadores del metal de las palas de las turbinas, lo que reduce el riesgo de grietas durante el calentamiento cíclico. En cuanto a rigidez y nanodureza, el material es comparable a los análogos utilizados.
El director general del Centro de Investigación Científica "Instituto N. E. Zhukovsky", Andrei Dutov, destacó que el prometedor avión supersónico del futuro de todos modos se calentará.
Si se calienta, entonces funcionan las construcciones probiónicas. Compuestos fundamentalmente nuevos que proporcionan resistencia térmica a tales velocidades. Entendemos cómo hacerlo, este problema está resuelto.
Anteriormente, Dutov también reveló un secreto sobre el futuro avión supersónico. Volará sin la parte delantera abatible, como en el Tu-144. La visibilidad para los pilotos estará garantizada por videocámaras y tecnologías avanzadas.