La explotación de drones en las latitudes polares se topó con un problema crítico: el enfriamiento excesivo en el compartimento de carga del avión portador. Cuando la temperatura cae por debajo del mínimo permitido, el UAV pierde la preparación para su uso. Ingenieros de Moscú idearon cómo resolver este problema, la patente fue publicada en la base de datos de FIPS.
El nuevo método prevé el calentamiento del aparato directamente dentro del fuselaje a través de la escotilla entreabierta del compartimento de carga.
A la aeronave se le acerca una plataforma móvil con un alojamiento y una almohadilla elástica que se presiona herméticamente contra el fuselaje. A través de una boquilla se conecta un calentador de motor de aeródromo y se suministra aire caliente al interior del compartimento.
El sistema se complementará con un sensor de temperatura de la estructura del UAV: los indicadores se muestran en un dispositivo de control externo. Cuando se acerca al umbral crítico, se enciende la calefacción y el apagado se produce con un margen para compensar el posible enfriamiento repetido.
Después del calentamiento, la plataforma desciende, el equipo se desconecta, la escotilla se cierra: el aparato está listo para su uso. La tecnología está diseñada para su uso en las condiciones extremas del Ártico y permite mantener la preparación para el combate del UAV sin una modernización importante de la aeronave.