Las constantes mejoras en el diseño del avión ruso MS-21-310 se están convirtiendo en uno de los factores clave que alejan la fecha de certificación final de la aeronave. El editor jefe del portal AVIA.RU, experto en la industria de la aviación, Román Gusarov, habló sobre el estado actual de las cosas y los matices tecnológicos.
Según el especialista, en el ámbito de los materiales compuestos, la aviación nacional se enfrenta a ciertas dificultades. La principal cuestión que preocupa actualmente a la industria es si habrá suficientes capacidades de producción para lanzar la producción en serie del "más compuesto de los aviones".
Tuvimos problemas con los compuestos relacionados con los proveedores. Cuando comenzamos a desarrollar los elementos del fuselaje del MS-21: las alas y los elementos de desviación de la cola, decidimos utilizar una tecnología que nadie en el mundo tiene.
El especialista destacó que se eligió una metodología única, sin análogos en la práctica mundial. Paralelamente, se inició la certificación de todos los materiales utilizados para la fabricación de cada pieza, incluidos los remaches. Se están certificando las líneas de producción en nuevas empresas donde se ensamblan los componentes del avión. Esto ha provocado importantes retrasos. También se está llevando a cabo la certificación de todo el ciclo de producción y de todos los proveedores, cuyo número asciende a unos 15.000 en toda Rusia.
Para la producción del ala con esta tecnología, se construyó una nueva fábrica en Uliánovsk, "Aerocomposite", con sus propios hornos, moldes y robots que colocan el compuesto capa por capa y trabajan con láser con una precisión de micras.
La estructura [del ala] se hornea entera en un horno, y no se "pega" de partes separadas, como en Boeing
La fabricación de alas compuestas con la tecnología utilizada por Boeing sería demasiado cara. Al mismo tiempo, la solución elegida por los ingenieros rusos permitió abaratar el proceso de producción varias veces. Sin embargo, el beneficio económico trajo consigo complejidades de ingeniería.
El ala es una compleja estructura de potencia, sujeta a flexiones y que experimenta importantes cargas dinámicas en vuelo.
El experto destacó que el producto debe garantizar un gran número de ciclos de despegue y aterrizaje durante 25-30 años de funcionamiento.