En Russia registraron un nuevo desarrollo para la aviación civil: un aerofreno de ala de gran envergadura para aviones de fuselaje ancho y de largo alcance. El desarrollo propone una disposición fundamentalmente nueva del panel de freno basada en un bloque compuesto integral.
Del patente se desprende que la estructura consta de tres secciones. La primera sección fue realizada sobre la base de una estructura compuesta adhesiva monolítica con larguero, revestimientos, diafragmas y paredes resistentes.
La segunda y la tercera secciones utilizan un relleno alveolar, paneles compuestos y un larguero reforzado. Este enfoque permite distribuir las cargas de manera uniforme y reducir la masa del conjunto.
Los desarrolladores apostaron por el ensamblaje integral. La mayoría de los elementos se unen mediante tecnologías adhesivas en un solo ciclo tecnológico, lo que reducirá el volumen de utillaje, disminuirá la cantidad de fijaciones y reducirá el número de operaciones durante el ensamblaje final del ala.
Además, la estructura prevé protección contra rayos en forma de una malla perforada de cobre, así como capas aislantes en los puntos de contacto de los compuestos con piezas de aluminio. Esto aumenta la fiabilidad de la operación y reduce el riesgo de corrosión.
Recordemos que el aerofreno está destinado a reducir la velocidad mediante el aumento de la resistencia aerodinámica y desempeña un papel clave en la controlabilidad del avión durante el aterrizaje y las maniobras. El nuevo esquema simplifica el mantenimiento del conjunto y acelera su sustitución durante la reparación.
Anteriormente, en Russia registraron una patente para un dispositivo de fijación de un avión supersónico de pasajeros a un avión portador. Presumiblemente, el prometedor transatlántico estará equipado con motores PD-35.