En Rusia desarrollaron y patentaron un kit para la reconversión de un avión ligero de serie en un aparato volador híbrido con despegue y aterrizaje vertical (VTOL). Esta inesperada solución está diseñada para aviones con ala alta, puntales y tren de aterrizaje delantero.
La construcción permite asegurar el despegue vertical, el aterrizaje y las maniobras a baja velocidad sin una profunda modificación de la estructura del avión y de los sistemas de control, según los autores de la idea.
El kit incluye dos pilones que se fijan a la superficie superior del ala en la zona de los largueros y los nodos de los puntales. En cada pilón se colocan cuatro grupos de motor y hélice con motores eléctricos y hélices coaxiales contrarrotatorias que crean una fuerza de elevación vertical.
La fijación se realiza a través de un nodo de montaje de chapa metálica con amortiguadores antivibratorios, lo que reduce la carga en la estructura de soporte del ala.
Durante el despegue y el aterrizaje vertical, las hélices de elevación funcionan con una batería diseñada para 8-10 minutos de vuelo. Después de ganar altura, se conecta el motor estándar del avión, que proporciona el vuelo horizontal.
Las hélices de elevación se frenan en modo regenerativo, se fijan a lo largo del eje del avión y reducen la resistencia aerodinámica. En modo de crucero, la batería se recarga desde un generador.
Cabe destacar que el desarrollo está orientado precisamente a la reconversión de aviones ya existentes, y no a la creación de una nueva plataforma "desde cero".