En Rusia está creciendo la cantidad de contenido de video para niños creado con inteligencia artificial, según informó la UBK del Ministerio del Interior de la Federación Rusa. El departamento señaló que una parte importante de este contenido no tiene valor educativo y sirve principalmente para mantener la atención del niño y mostrar publicidad.
Según el Ministerio del Interior, alrededor del 60 % de los padres permiten que sus hijos menores de dos años vean videos en plataformas de video, y un tercio lo hace a diario. Con este nivel de interacción, el contacto con contenido generado automáticamente se vuelve casi inevitable. Los especialistas advierten que esto forma en el niño una percepción del entorno digital como un flujo de estímulos brillantes pero insustanciales, reduce la concentración, dificulta la memorización y el desarrollo del pensamiento secuencial. Estos cambios se relacionan con el fenómeno de la "demencia digital": dificultades cognitivas debido a la dependencia excesiva de los dispositivos.
El Ministerio del Interior subraya que la tecnología en sí misma no es peligrosa, el problema surge con su consumo pasivo. Se insta a los padres a enseñar a sus hijos a interactuar activamente con la información: analizarla, comparar fuentes y crear algo nuevo a partir de los datos obtenidos. "Los dispositivos no son el enemigo. Pero deben ser una herramienta, no un sustituto de la experiencia real. El cerebro en desarrollo necesita movimiento, emociones e impresiones diversas", señalaron en el departamento.
Para una experiencia digital segura, se aconseja a los niños elegir dibujos animados con un significado claro en lugar de contenido de IA, leer, dibujar y jugar sin videos de fondo, así como salir al aire libre, participar en las tareas cotidianas y comunicarse con otras personas. El uso consciente de las tecnologías ayuda a mantener la atención, la memoria y la imaginación del niño, al tiempo que reduce los riesgos de trastornos cognitivos.