El diseñador de Novosibirsk, Sergey Voronin, propuso complementar un motor de cohete de propulsión líquida con un acelerador lineal de iones. La unidad de potencia no solo debería funcionar con la energía química del combustible.
Después de la cámara de combustión, los productos de combustión pasan a través de un sistema de ionización y se convierten en un flujo de plasma de baja temperatura.
Primero, el flujo de gas entra en una boquilla cónica preliminar. Los inductores externos de alta frecuencia crean un campo electromagnético y calientan adicionalmente el plasma.
La siguiente etapa es un acelerador lineal de iones. Consiste en conos cerámicos conectados en serie con inserciones anulares metálicas. Se les aplica un alto voltaje desde un generador que crea un campo eléctrico.
Esto debería acelerar adicionalmente los iones y, con ellos, todo el flujo de productos de combustión. La longitud del acelerador lineal, según la solicitud, debe ser al menos 1 vez la longitud del cono preliminar.
Se propone colocar un sistema magnético alrededor de la instalación. Debería actuar sobre los electrones y compensar la carga espacial de los iones acelerados.
Se propone fabricar los elementos metálicos de la estructura de tungsteno, tantalio o molibdeno y enfriarlos con líquido o gas.
El autor espera que la aceleración electromagnética adicional aumente el impulso específico y reduzca el consumo de combustible a altitudes superiores a 50 km y en el espacio. Por ahora, se trata de una solicitud de patente, no de un motor de cohete terminado.
De la redacción: el concepto de aceleración electromagnética del escape de un cohete es poco viable, ya que requeriría una cantidad de energía comparable a la potencia de una central nuclear. Tal aumento de peso de la estructura neutralizaría completamente la carga útil y haría que el sistema fuera ineficaz.