La financiación de los nuevos aviones de pasajeros rusos se transferirá a un nuevo modelo con la participación activa de bancos y aerolíneas. En lugar de depender del Fondo Nacional de Bienestar, una parte significativa de los fondos se planea atraer del sector bancario, y el volumen total de financiación ascenderá a cientos de miles de millones de rublos. Así lo anunció el viceministro de Industria y Comercio, Gennady Abramenkov.
El nuevo esquema fue desarrollado con la participación de Sber y ya ha sido presentado al presidente. Además de los fondos bancarios, los anticipos de los transportistas por futuras entregas serán una fuente de financiación.
El cambio de modelo afectará a los programas de aviones rusos, incluidos el MC-21 y el SJ-100, y para los vuelos regionales, el Il-114-300. Según el viceministro de Industria y Comercio, Aeroflot, Red Wings y Ural Airlines están listos para adelantar pagos por la próxima partida de aviones. En cuanto al Il-114-300, el departamento está negociando con todos los transportistas del Lejano Oriente.
Anteriormente, los proyectos clave para el suministro de aviones rusos se financiaban principalmente con el FNB. En particular, se asignaron 175.400 millones de rublos al programa para Aeroflot, y el proyecto de suministro de equipos para Aurora se estimó en 55.100 millones de rublos, de los cuales el 90% de esta cantidad provino del FNB.
El principal riesgo está relacionado con el costo de los préstamos. La financiación bancaria es más cara que los fondos preferenciales del FNB, por lo que el aumento de los pagos de arrendamiento puede limitar la demanda de las aerolíneas de nuevas aeronaves. Como resultado, los transportistas pueden reducir los volúmenes de pedidos, lo que creará una presión adicional sobre el ritmo de producción.
La velocidad de renovación de la flota aérea, así como el ritmo de despliegue de la producción en serie de aviones rusos, dependerán de lo costosa que resulte la nueva financiación.