El ingeniero de Khakassia, Ivan Khamin, ha desarrollado un concepto de aeronave de despegue y aterrizaje vertical en la que los rotores principales están ubicados dentro del fuselaje. El aparato cuenta con una cabina y dos brazos de soporte, uno en la parte delantera y otro en la trasera.
Dentro de ellos se encuentran las hélices en difusores. Este esquema permite controlar el empuje sin el clásico plato cíclico, cambiando la posición de las hélices dentro de los conductos.
La característica clave es el diseño de las palas. Cada hélice consta de dos elementos que forman una semiesfera. Al girar, su posición cambia automáticamente debido a las fuerzas centrífugas, lo que permite adaptar el empuje al modo de vuelo.
Khamin implementó la propulsión a través de un sistema de ejes y reductores, y el control de la inclinación de las hélices mediante hidráulica. Como unidad de potencia, se propone utilizar un motor de turbina de gas en combinación con una máquina eléctrica que funciona como motor y generador.
Según el autor, este esquema puede reducir las dimensiones del aparato, mejorar el equilibrio y ampliar las posibilidades de aplicación. En particular, el aparato es potencialmente capaz de flotar, aterrizar en plataformas limitadas y operar cerca de superficies.