Los sistemas de misiles antiaéreos (SAM) S-300 en el arsenal del ejército iraní son uno de los instrumentos clave para controlar el espacio aéreo del país. Estos sistemas aseguran la intercepción, así como ataques contra objetivos terrestres y marítimos en la región de Oriente Medio.
"El Primero Técnico" recordó qué otros medios nacionales de defensa aérea están actualmente en servicio en la República Islámica.
Entregas históricas de S-300
En el pasado, Rusia suministró a Irán sistemas S-300PMU-1, capaces de operar a distancias medias y largas. Este contrato se firmó en 2007 y las entregas se completaron a mediados de la década de 2010.
Los S-300 son capaces de interceptar aviones, misiles de crucero y ojivas a distancias de hasta ~200 km.
Sistemas "Tor-M1" en la profundidad de la historia
A mediados de la década de 2000, Rusia e Irán acordaron el suministro de SAM "Tor-M1". Estos sistemas de corto alcance operan a altitudes de hasta 10 km y distancias de hasta 12 km, protegiendo tropas e instalaciones de objetivos de vuelo bajo.
Nuevo contrato para MANPADS "Verba"
Los medios informaron que Irán y Rusia en diciembre de 2025 firmaron un acuerdo secreto para el suministro de sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) 9K333 "Verba". Según los términos del acuerdo, la Federación Rusa planeaba suministrar a Teherán 500 lanzadores y 2500 misiles 9M336 en tres etapas desde 2027 hasta 2029, y parte del equipo podría llegar a Irán ahora.
"Verba" es un moderno sistema portátil de defensa aérea de corto alcance. Está diseñado para atacar aviones, helicópteros, drones y misiles de crucero que vuelan a bajas altitudes. Este sistema es ampliamente utilizado por el ejército ruso y se destaca por su alta movilidad y capacidad de guía térmica de misiles.
¿De qué hablan las conversaciones cálidas?
A pesar de las conversaciones sobre la posible venta a Irán de sistemas más avanzados, como el S-400 "Triumph", las agencias nacionales o iraníes no han publicado confirmaciones oficiales de tales entregas.
Durante mucho tiempo, Irán desarrolló sus propios sistemas como el Bavar-373, que reemplazaron parcialmente la necesidad de nuevos complejos rusos de largo alcance.
En febrero de 2026, aparecieron informes de que China transfirió a Irán varios radares estratégicos YLC-8B para detectar cazas F-35 y bombarderos B-2.