El T-72B3M ruso no tiene derecho a simplemente detenerse y apagar el motor durante las pruebas. Según el programa de verificación, la máquina debe mantenerlo en funcionamiento durante todo el ciclo, informó el canal de televisión Zvezda.
El tanque es sometido a velocidades máximas, terrenos difíciles y diferentes regímenes de temperatura. Al mismo tiempo, se verifica el funcionamiento de todos sus sistemas, desde la unidad de potencia hasta el equipo del compartimento de combate.
El programa de pruebas prohíbe apagar los motores, ya que una batalla de tanques puede durar varias horas, y durante todo ese tiempo los sistemas del tanque deben funcionar sin fallas.
Esto no solo verifica la vida útil del motor. El funcionamiento prolongado permite identificar problemas que pueden no manifestarse en recorridos cortos: sobrecalentamiento, fallas de equipo, fallas de componentes individuales y las consecuencias de una carga constante.
Recordemos que el T-72B3M está equipado con un motor diésel de cuatro tiempos V-92S2F. Sus 1130 CV permiten acelerar el vehículo de combate hasta 80 km/h. Las unidades de potencia se fabrican en la fábrica de Chelyabinsk "ChTZ-Uraltrak".