El montaje de una central eléctrica modular basada en el NK-37 lleva solo 60 días, tres veces más rápido que la construcción de una instalación estacionaria. La unidad de 25,5 MW está diseñada para operar en condiciones climáticas extremas y puede usar tanto gas como combustible diésel. Así lo informó ODK.

El problema que resolvieron los desarrolladores no está tanto relacionado con la generación en sí, sino con el tiempo de su aparición. Una central eléctrica estacionaria requiere diseño y preparación del sitio, mientras que un diseño modular está diseñado para un despliegue acelerado.

ODK propone utilizar estas unidades no solo para el suministro de energía permanente, sino también como una reserva de energía móvil que se puede transferir a las regiones en caso de escasez.

La base de la unidad fue el NK-37, una versión energética del motor de aviación NK-32, utilizado en el bombardero estratégico Tu-160. Los diseñadores de ODK-Kuznetsov utilizaron un generador de gas de aviación y agregaron una turbina de potencia libre que impulsa el generador eléctrico.

Según ODK, la potencia de la unidad de potencia es de 25,5 MW, el recurso entre reparaciones alcanza las 25 mil horas y el recurso de vida útil asignado es de 100 mil horas.

La línea de centrales eléctricas creadas sobre la base del NK-37 incluye variantes con una potencia de 25 y 32 MW. Están diseñadas para funcionar tanto con gas natural como con combustible diésel, y el diseño está adaptado a condiciones climáticas extremas y requiere una preparación mínima del sitio.

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